El almanaque

Suecia tiene la costumbre de celebrar las onomásticas. En los tiempos de la cristiandad, se decretó que los padres impusieran a sus hijos nombres de santos que les sirvieran como modelo y como protección. A partir de la Alta Edad Media el día de la onomástica pasó a ser no sólo un día conmemorativo del nombre del santo sino también una ocasión para celebrar una fiesta familiar.

Tras la Reforma protestante en Europa, hubo una separación entre la Iglesia de la Reforma y la Iglesia Evangélico-luterana. La práctica de celebrar la fiesta de la onomástica continuó vigente en países que con anterioridad habían adaptado a su propio idioma nombres (de santos) extranjeros y en los que se añadían nombres seglares al calendario. Suecia y Finlandia difieren, en ese sentido, de países como Inglaterra, Holanda y las partes protestantes de Suiza y Alemania.

La Academia Sueca publica su propio almanaque desde 1994. Su lista de nombres es equivalente a la de otros almanaques, con 615 nombres, pero tiene una lista suplementaria de 1369 nombres que están lingüísticamente relacionados con los anteriores. De esta manera, el 28 de febrero no sólo puede celebrarse la onomástica de María, sino también las de Maja, Mimmi y Mirja. La lista actual fue adoptada en 2001 y es administrada por la Comisión de Registros de Nombres de la Academia.
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