Sillón № 12 – Per Wästberg

Per Wästberg nació el 20 de noviembre de 1933 en Estocolmo. Es escritor. Fue elegido miembro de la Academia Sueca el 17 de abril 1997 y tomó posesión del cargo el 20 de diciembre del 1997. Wästberg sucedió al escritor Werner Aspenström en el Sillón número 12. Ha sido galardonado con el Premio Övralid en 1933, el Premio Gerard Bonnier en 1995 y el Gran Premio de la Sociedad de los Nueve en 1997.

Wästberg debutó siendo aún muy joven, el mismo año que Lars Forssell y Östen Sjöstrand, pero en condiciones muy diferentes. Era un bachiller particularmente precoz que hizo escuela durante unos años al principio de la década de los cincuenta. Junto con el quinceañero que iba en busca de editores y –en palabras de Wästberg– “coqueteaba con los escritores en los patios de los colegios”, iba en busca de una nueva poesía, una poesía joven, directa, con ganas de vivir, como antítesis a la poesía “grave”, llena de angustia, dominante en la década de los cuarenta. A Per Wästberg le tocó, de alguna manera, simbolizar el renacimiento tras la guerra.

En esta época, el joven Wästberg escribía un diario que fue editado medio siglo más tarde. Ung mans dagbok (1996; “Diario de un hombre joven”) se sitúa entre 1946 y 1950, a partir de los doce años de edad. El libro tiene un valor incalculable como retrato del Estocolmo de los primeros años de posguerra visto a través de los ojos de un niño urbano bastante precoz. Al año siguiente, en 1977, le siguió En ung författares dagbok (“Diario de un escritor joven”), con sus anotaciones privadas realizadas entre 1951 y 1953 sobre sus primeros pasos temblorosos como escritor.

Su obra primeriza Pojke med såpbubblor (“Niño con burbujas”) es una modesta colección de relatos con rasgos autobiográficos, localizada en uno de los tres escenarios recurrentes en su obra literaria: el archipiélago de Estocolmo (los otros escenarios son la ciudad de Estocolmo y África). La prosa ligera, segura y elegante que sería con posterioridad el sello de identidad de Wästberg asoma ya en esta obra inicial. Después de la novela Ett gammalt skuggspel (1952; “Un viejo juego de sombras chinescas”), Wästberg empezó a escribir crítica literaria en el diario Dagens Nyheter en 1973, donde más tarde fue nombrado jefe de la sección cultural y redactor jefe, entre los años 1976 y 1982. En un breve lapso de tiempo, el genio infantil evolucionó hasta llegar a ser un completo escritor. En 1955 apareció la primera novela realmente madura, Halva kungariket (“La mitad del reino”), una novela picaresca, romántica y desinhibida, sobre dos amantes que viajan descubriendo Estocolmo y sus alrededores. Unos años más tarde, le siguió a esta novela otra que sería la última en un lapso de diez años del incansable y productivo escritor.

Arvtagaren (1958; “El heredero”) es una de las novelas principales de Wästberg. Trata de los viajes de un joven sueco, inocente, por la devastada Alemania de la posguerra. El joven de Estocolmo Mattias Vindrot sale en busca de un tal Señor Meyer, a quien su padre, el fabricante de galletas, quiere encomendarle que le enseñe su profesión. El paradero de Meyer resulta difícil de localizar, y Mattias tiene que probar algunos oficios temporales; de ese modo conoce a mucha gente, se enamora y termina por casualidad dedicándose a una labor profesional inesperada. La novela ofrece un panorama memorable de la confrontación de la inocencia sueca con una Europa asolada por la guerra.

En la obra literaria de Wästberg podemos, como en pocas otras obras, seguir el movimiento de la casi total inocencia hasta el despertar de la conciencia de mundo. Toda su vida se ve reflejada, en un grado poco habitual, en forma escrita. Es por ello por lo que el viaje representa un papel central en su obra literaria. El viaje es usado para confrontar un cierto grado de ingenuidad con lo desconocido. El motivo del viaje de Halva kungariket se extiende en Arvtagaren a toda Europa, y cuando durante los años subsiguientes se amplía su extensión a más allá de Europa, ya no es el género novelístico el que congenia mejor con la obra. Per Wästberg se convierte en escritor de crónicas de viajes, y, mediante esta labor, en el introductor más importante de la literatura africana en Suecia. Los dos libros de 1960 son relevantes documentos de época. Förbjudet område (“Zona prohibida”), situado en Rodhesia, y På svarta listan (“En la lista negra”), en Sudáfrica, son libros que se sirven de diferentes tipos de género, diarios, retratos, análisis políticos, para ilustrar el encuentro violento de un sueco, neutral, con la realidad diaria del apartheid. Estos libros han encontrado difusión fuera de los países nórdicos y significaron mucho para el compromiso sueco por el sur de África. En su rica antología de 1961 Africa berättar (“África cuenta”), que apareció en edición ampliada en 1970, Wästberg consiguió abarcar prácticamente toda la obra literaria africana de importancia. Una recapitulación del compromiso con Sudáfrica apareció en 1995 en el voluminoso I Sydafrika –Resan mot friheten (“En Sudáfrica. Viaje hacia la libertad”).

En 1964 Wästberg fundó la sección sueca de Amnistía junto con el abogado Hans Göran Frank, en 1967 fue elegido presidente del club internacional PEN, cargo que desempeñó durante diez años. En un artículo publicado en el diario Expresen el 4 de agosto de 1967, escrito junto con Thomas Hammarberg, acuña la idea de “convertir a Suecia en una sociedad multicultural”. A pesar de su compromiso político, fue objeto de sospechas en la politizada segunda mitad de la década de los sesenta. Ello se debió a la trilogía de novelas sobre el amor en el Estocolmo de los años sesenta. Vattenslottet (1968; “El palacio de agua”), Luftburen (1969; “Llevado por el aire”) y Jordmånen (1972; “La luna de la tierra”) se desarrollan en medios de clase alta y están escritas con una prosa poética ligera, espaciosa, y con diálogos intencionadamente estilizados y en ocasiones aforísticos. La trilogía gozó de mucho éxito y llegó a convertirse en lectura de discusión como documento generacional sobre diferentes tipos de relaciones libres entre personas modernas y adultas.

La trilogía fue seguida de un conjunto de cuatro obras. Un cuarteto de novelas trata sobre el diplomático Johan Fredrik Victorin, el viajero asiduo por África Wilhelm Knutson y la arquitecta urbana Ellen Mörk, en Estocolmo y en Camerún. Eldens skugga (1968; “La sombra del fuego”), Bergets källa (1987; “La fuente de la montaña”), Ljusets hjärta (1991; “La luz del corazón”) y Vindens låga (1993; “La llama del viento”), profundizan en los matices de la experiencia sensual, las fases de devoción en el amor, la claridad de visión, el continuo descubrimiento. En las figuras se aprecia una división entre aventura y valores de clase media, incertidumbre y conformidad, la sabiduría de la diplomacia y la obsesión de la pasión.

En los últimos decenios, Wästberg también ha escrito poesía, por ejemplo, En avlägsen likhet (1983; “Una similitud remota”), Förtöjningar (1995; “Amarras”) y una trilogía de poemas de tres versos: Tre rader (1995; “Tres versos”), Raderingar (1999; “Borrones”) y Fortifikationer (2001; “Fortificaciones”). En Obestämda artiklar (1982; “Artículos indeterminados”) y Frusna tillgångar (1990; “Bienes congelados”) se recopilan textos cortos en prosa y aforismos.

Wästberg ha retratado zonas concretas y barrios de Estocolmo en, entre otras obras, Klara (1957), Östermalm (1962), Humlegårdsmästaren (1971) y Kring Johannes (1994), en un género que mezcla el reportaje, la entrevista y las memorias.
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