Peter Englund nació el 4 de abril de 1957 en Boden. Es historiador y escritor. Fue elegido miembro de la Academia Sueca el 23 de mayo de 2002 y tomó posesión del cargo el 20 de diciembre del mismo año. Englund sucedió al historiador Erik Lönnroth en el Sillón número 10. Desda el 1 de junio de 2009 es el secretario vitalicio de la Academia. Ocupa desde 2001 una cátedra de Narrativa Histórica y Social en la Escuela Universitaria de Cine, Radio, Televisión y Teatro de Estocolmo; es el miembro más joven de la Academia. Entre otros, ha sido galardonado con el Premio August en 1993 y con el Premio de Literatura Selma Lagerlöf en 2002.
Terminados los estudios de bachillerato en su ciudad natal, Boden, y tras realizar durante quince meses el servicio militar en la Sección de Artillería, Peter Englund empezó a estudiar arqueología, filosofía teórica e historia en la Universidad de Uppsala. Empezó los estudios de doctorado en historia y, tras una pausa temporal debida a un trabajo realizado en el servicio de inteligencia militar, orientó su investigación hacia la visión de mundo y la concepción de la sociedad de la aristocracia sueca del siglo XVII. Este trabajo desembocó en la tesis doctoral Det hotade huset: Adliga föreställningar om samhället under stormaktstiden (1989; “La casa amenazada: concepciones aristocráticas de la sociedad durante la época de Suecia como estado poderoso”. La tesis usa una diversidad de fuentes dispares (desde actas del parlamento y panfletos políticos hasta cartas privadas y poesía) y puede considerarse como una investigación bastante ortodoxa de la mentalidad histórica enmarcada en la tradición francesa que hasta los años ochenta no entró a formar parte de la investigación histórica sueca, después de haberse seguido durante largo tiempo una orientación positivista basada en una estricta objetividad histórica.
Para Peter Englund, sin embargo, la historia de la mentalidad significaba sólo uno de los caminos para salir de la historiografía que creía trabajar con rigurosidad científica. De modo paralelo a la redacción de su tesis, se dedicó también a una “escritura por el placer”, un “relato sobre el ocaso de un ejército”, que, cuando se publicó en 1988, un año antes de la defensa de su tesis doctoral, llevaba el título de Poltava. La intensa, empática y clarividente descripción, hora a hora, de la batalla del Poltava en junio de 1709* en Ucrania, supuso un enorme éxito de ventas, y se puede decir que contribuyó al gran interés general existente en Suecia por la historia. La historia se plasmó en el papel en forma narrada, pero antiheroica, natural y sencilla, y sazonada con perspicacia analítica. Englund mostró con esta novela que el cuidado ante los detalles históricos no excluye ni la visión global ni la tensión pura. La tirada de Poltava ha superado el cuarto de millón de ejemplares y la obra ha sido traducida a varias lenguas, entre otras, el francés y el inglés.
La presunta línea divisoria entre “La gran historia” –la guerra, la revolución, los campos de batalla– y “La pequeña historia” –la mirada del tiempo, de la suciedad y del miedo– es el tema central en la primera colección de ensayos de Englund, Förflutenhets landskap (1991; “El paisaje del pasado”). Aquí muestra que también domina el formato conciso y se desenvuelve libremente entre lo enorme y lo pequeño. En el fondo se trata de un libro de recortes: una gran parte de los ensayos son versiones elaboradas sobre textos del periódico, Expressen, de cuya plantilla formó parte –sobre todo como escritor de crónicas de viajes– durante casi diez años. Sus reportajes de zonas azotadas por la guerra, como Croacia, Bosnia o Afganistán fueron leídos por un gran número de lectores. En la prensa diaria, Englund también ha servido de barrera ante ciertos tipos de simplificaciones contemporáneas de la historia.
Al mismo tiempo, Peter Englund regresó a su siglo favorito, el siglo XVII. El éxito cosechado le permitió planificar un proyecto de amplio alcance, una voluminosa trilogía que trataría de captar todo un siglo desde la mayoría de ángulos posibles. Dos de los tres volúmenes ya han sido editados. En 1993 se editó Ofredsår (“Años de guerra”), subtitulado “Om den svenska stormaktstiden och en man i dess mitt” (“Sobre la época de Suecia como estado poderoso y un hombre en su centro”). Es una narración complicada sobre cómo la pequeña nación campesina del norte de pronto se ve convertida en un poderoso estado europeo, y el hombre en su centro es el hombre de artes, militar y arquitecto Erik Dahlberg, quizás el más importante iniciador de la época de poder, que es seguido de cerca durante el periodo comprendido entre 1625 y 1656. Este tomo de 632 páginas sobre un mundo aparentemente en eterna guerra, fue premiado en 1993 con el Premio August a la literatura de no ficción y ha sido impreso en tiradas casi tan numerosas como Poltava.
El segundo volumen de la trilogía (con el mismo subtítulo), se hizo esperar hasta el año 2002, y es un tomo aún más grueso: Den oövervinnerlige (“El invencible”), de 800 páginas. El libro retoma la acción donde quedó al final del primer tomo y cubre sobre todo la década de 1650 y la crisis subsiguiente al final de la Guerra de los Treinta Años en 1648, cuando Suecia empezó a encogerse a su tamaño habitual de pequeño reino nórdico. El hombre en el centro en este volumen es una figura menos clara que en Ofredsår; quizás siga siendo Erik Dahlberg, quizás sea el extraño, desapercibido rey Carlos Gustavo X, quizás sea la muerte misma, la gran protagonista del siglo XVII.
El tercer volumen de la trilogía está aún sin escribir. Como Peter Englund mismo lo ha expresado: “Siendo el escritor que escribe por placer que soy, estoy esperando a que llegue la curiosidad –que sé que llegará–. Esa parte se extenderá desde 1660 hasta la Reducción** de 1680. Al menos, así está pensado”.
En el lapso de tiempo comprendido entre la publicación de los dos tomos de la trilogía que han visto la luz, Englund publicó un libro diferente; si bien son “ensayos históricos” como los de Förflutenhetens landskap, Brev från nollpunkten (1996; “Carta desde el punto cero”) es un libro más coherente y compuesto de modo más global que trata sobre los rincones más oscuros del siglo XX: “un encuentro con héroes cobardes, ayudantes y espectadores, víctimas y verdugos en el siglo más violento y trágico que la historia ha conocido”. Brev från nollpunkten es una perla negra donde la narrativa de Englund alcanza nuevas cimas épicas.
Las aportaciones de Peter Englund quizás puedan resumirse en la siguiente frase: “El pasado se presenta no sin frecuencia como si fuera un objeto sumergido en el agua, está ahí, pero es remoto e inasible, con contornos vagos y huidizos. ¿Podremos alguna vez comprender a los que vivieron en él? Quizás no. Pero de todos modos, se ha de intentar. Porque si no ¿cómo podemos esperar que nosotros mismos seamos entendidos por el mundo venidero? Porque lo que somos nosotros es lo que ellos fueron una vez, y lo que ellos son, también nosotros lo seremos pronto”.
*Batalla entre el ejército ruso y el ejército sueco bajo el reinado de Carlos XII (Nota de la traductora)
**Cuando la Corona confiscó propiedades de la aristocracia (Nota de la traductora)